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Los caballos son animales sumamente delicados.
Hay muchas enfermedades que suelen afectarlos y también algunas sustancias que no son peligrosas para los demás seres vivos pero que sà lo son para ellos; entre ellas se encuentras las aflatoxinas; de ellas hablaremos en el siguiente artÃculo.
Las aflatoxinas son producidas por diferentes hongos, el más común es el llamado Aspergillus Flavus; suele proliferar en sitios húmedos y es muy común encontrarlo en las cosechas, heno, vegetación, hierbas, granos (sobre todo en sorgo, maÃz, semilla de algodón y arroz) y alimentos obtenidos con la mezcla de alguno de estos.

Los caballos intoxicados con esta sustancia presentan una serie de sÃntomas a través de los cuales se puede detectar la enfermedad y tratársela inmediatamente.
Éstos sÃntomas son:
sangrado nasal, depresión severa, pérdida de coordinación, tendencia a recostarse, convulsiones, espasmos musculares, pérdida de peso, anemia, Ictericia, sangre en su estiercol, diarrea, hematomas debajo de la piel.

Uno de los métodos más efectivos de tratamiento es la administración oral de vaselina lÃquida y carbón activado. El carbón atrae las toxinas y las hace pasar por el sistema digestivo sin necesidad de que sean regurgitadas; la vaselina lÃquida ayuda a sacar todas las toxinas del intestino y del resto del aparato digestivo y lo purifica.
Debe tenerse en cuenta que la vaselina sólo es efectiva si se la suministra en grandes dosis.
En caso de notar alguno de estos sÃntomas en su animal, si no se tienen conocimientos acerca de cómo suministrar el tratamiento adecuado, se le recomienda llamar con urgencia a su veterinario de confianza para evitar que una simple indigestión afecte severamente la salud de su caballo.

Recuerde que luego de una grave intoxicación es posible que el cuerpo del animal quede sentido durante mucho tiempo por eso se le recomienda tomar las mayores precauciones y cuidados para protegerlo de futuras intoxicaciones.
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